ACUPUNTURA PARA LA ANSIEDAD

La ansiedad es básicamente un mecanismo defensivo. Es una respuesta de alerta ante situaciones consideradas amenazantes. Es un mecanismo universal, se da en todas las personas, es normal, adaptativo, mejora el rendimiento y la capacidad de anticipación y respuesta. La función de la ansiedad es movilizar al organismo y mantenerlo alerta y dispuesto para intervenir frente a los riesgos y amenazas, de forma que no se produzcan o perjudiquen. La ansiedad pues, nos empuja a tomar las medidas convenientes (huir, atacar, neutralizar, afrontar, adaptarse, etc), según el caso y la naturaleza del riesgo o del peligro. El peligro viene dado por la obstaculización de cualquier proyecto o deseo importante para nosotros, o bien por la degradación de estatus o logros ya conseguido. El ser humano desea lo que no tiene, y quiere conservar lo que tiene.

La ansiedad pues, como mecanismo adaptativo, es buena, funcional, normal, y no representa ningún problema de salud.

Los problemas de ansiedad se producen por una combinación de alguno de estos factores durante un PERÍODO de tiempo. Normalmente, la presencia de uno sólo no produce o provoca un trastorno de ansiedad. En general, los trastornos de ansiedad pueden ser vistos como el producto o la interacción entre factores de predisposición y estresores externos. La presencia de factores de riesgo que predisponen a un sujeto a padecer un trastorno de ansiedad -factores genéticos, estilos atribucionales, etc- ligada a la presencia de un estresor -una enfermedad, acontecimientos vitales- puede comprometer la capacidad de afrontamiento del individuo y conducir al desarrollo de un problema de ansiedad.

Efectos del láser en el estrés

El láser aplicado en los puntos precisos PUEDE actuar como un poderoso calmante regulador del equilibio hormonal perdido, que se verá restablecido de manera natural y sin efectos secundarios perniciosos ni desagradables.

La correcta aplicación de un tratamiento de Laser Acupuntura para la ansiedad sobre los puntos de acumulación nerviosos, logra el reequilibrio perdido de los niveles endocrinos saludables, calmándonos y permitiéndonos el descanso REPARADOR.
Por otro lado, se urgirá al paciente en la necesidad de corregir aquellos HÁBITOS no saludables que han provocado el desastre, o en todo caso de asumirlos DESDE otra perspectiva si no queda otro remedio, pues de no hacerlo así, irremediablemente se volverán a repetir.