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Semillas comestibles: Fuente de vida II

El otro día os hablábamos de manera general de las semillas, por su riqueza nutricional, y también de dos semillas en particular: el lino y la chía. Os contaba que estas eran muy interesantes a nivel alimentario por su elevada cantidad de omega 3, un ácido graso protector para el sistema cardiovascular.

Como el mundo de las semillas es tan amplio, y tan poco empleado en nuestra cocina, me parecía que merecía la pena seguir dándoos a conocer algunos otros de sus miembros más ilustres ¡A ver cuántas utilizas tú!

Estamos además en una estación magnífica para ello, pues con el frío y la escasez de horas de sol, nuestro cuerpo necesita un extra de energía y nutrientes con los que afrontar esta época.

Así que vamos a ver de qué manera podemos ayudarnos con la alimentación, porque resulta que incorporar estas semillas en tu día a día te resultará muy sencillo, además de sabroso, y con ellas harás mucho más completa tu alimentación.

Tal como nos asegura la Universidad de Harvard, probablemente la de mayor prestigio por su multitud de estudios respecto a la influencia de la alimentación en la salud. Os dejo un artículo sobre esto

Las semillas que enseguida te voy a presentar se caracterizan por ser ricas en vitaminas, minerales, proteína vegetal, grasas de calidad y antioxidantes, todos ellos componentes que por desgracia escasean en la alimentación de mucha gente.

La falta de estas sustancias, tan importantes para tu metabolismo, con el tiempo acarrea consecuencias: mayor cansancio muscular por escasez de micronutrientes, más fatiga mental y dificultades de concentración, trastornos cardiovasculares por el déficit de antioxidantes…

Así que si quieres cuidarte toma buena nota de las pequeñas joyas nutricionales que te explicamos a continuación, y procura incorporar dos puñaditos diarios de alguna de estas semillas, variando, porque en la variedad está la diversión, pero también la salud.

Veamos entonces algunos de los principales tipos de semillas:

Sésamo:

Las semillas de sésamo se caracterizan ante todo por su riqueza en calcio, se tratan de hecho de una fuente excepcional de este mineral gracias al cual podemos prevenir la tan temida osteoporosis.

Al igual que otras semillas es rica en magnesio, pero también en cobre, un mineral que contribuye a la prevención de la anemia y mejora el sistema inmune, lo que las hace muy útiles durante esta estación, y más con la que tenemos encima…

 Las semillas de sésamo poseen la ventaja de que podemos encontrarlas en forma de tahín, una crema hecha exclusivamente con esta semilla y cuyo consumo nos permite asimilar el calcio con más facilidad que si las tomásemos directamente, pues se evita su cutícula.

El tahín puede encontrarse en forma tostada, en esta forma se consume de manera tradicional en muchos países de la cuenca mediterránea. De este modo se pierden la mayoría de las propiedades de sus ácidos grasos, pero es más digestiva, pues se desactivan diversos antinutrientes, y permite una mayor conservación en el tiempo.

Por suerte tenemos una opción intermedia, pues varias marcas tienen una versión semi-tostada, que es la que más os recomiendo, pues apenas estropea sus ácidos grasos y sí que se reducen sus antinutrientes.

Pipas de girasol:

Por fin llegamos a las famosísimas pipas de girasol, de las que todos hemos disfrutado en algún momento sin conocer sus propiedades. Del lado de las vitaminas os contaremos que poseen una elevada cantidad de vitaminas B, importantísimas para el sistema nervioso.

Respecto a los minerales es reseñable su cantidad de magnesio, cobre, hierro y selenio,  todos ellos útiles, entre otras cosas, para prevenir el cansancio.

Quizás conozcas un poco menos al selenio, del que conviene resaltar que es muy antioxidante, que estimula a nuestras defensas y que resulta fundamental para la tiroides, la glándula de la que depende el ritmo de nuestro metabolismo.

Debemos de tener en cuenta que para obtener todos estos beneficios tomaremos estas semillas crudas, pues en el proceso de tostado al que habitualmente se someten, pierden buena parte de sus propiedades.

Pipas de calabaza:

Las deliciosas pipas de calabaza se caracterizan por ser una fuente muy rica en  magnesio, hierro y zinc.

Nos gustaría destacar la importancia de este último mineral para el buen funcionamiento del sistema inmune, hasta el punto de que su déficit tiene como uno de sus principales síntomas las infecciones recurrentes o de más larga duración. Este efecto es más destacado en las infecciones de origen vírico, así que toma nota…

Por otro lado es reseñable su papel en el aparato reproductor, especialmente para la salud prostática, siendo recomendable dos puñados diarios de estas semillas en caso de que se padezca hiperplasia benigna de próstata. Para poder notar sus efectos deben de tomarse ya ante los primeros síntomas.

A este respecto debemos indicar que además de zinc las semillas de calabazas poseen una considerable cantidad de  β-Sitosterol, que también ha demostrado ser eficaz para disminuir los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata, y posee muchos estudios detrás.

Las semillas de calabaza contribuyen al control del colesterol

Otras investigaciones relacionan el consumo de este compuesto con una reducción del colesterol en sangre, y una disminución de la absorción del colesterol presente en los alimentos.

Conclusiones

Podríamos continuar con multitud de virtudes de muchas otras semillas pero realmente a menudo el exceso de información solo deriva en menor conocimiento, un error muy común hoy en día. Es por esto que hemos preferido detallaros tan solo algunas de las más nutritivas, accesibles y además deliciosas.

No puedo dejar sin embargo  de mencionar aquí otras, aunque sea someramente, por ejemplo los piñones y su extraordinaria riqueza en vitamina E, que es un potente antioxidante, también las semillas de cáñamo, con gran cantidad de aminoácidos, ideal para dietas vegetarianas, o las semillas de amapola, con una elevada presencia de calcio.

Como veis la variedad es más que considerable y algunas de ellas las encontraréis tan solo en tiendas especializadas, pero desde luego merece la pena acercarse a estos preciados alimentos y descubrir todos sus beneficios, que como no me cansaré de insistir, las convierten en un estupendo aliado de nuestra salud.

Y si quieres aprender mucho más sobre cómo cuidarte de manera natural, con la alimentación, hábitos saludables, plantas medicinales… ¡No dejes de seguirnos!


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Deva C. Monteserín

Máster Universitario en Salud Natural y Nutrición.

Experta en Alimentación Antiinflamatoria y psiconeuroendocrino-inmunología ( relación del sistema nervioso con el endocrino e inmunitario)

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